Hoy he dormido en el piso 60, bailado en el 67, y cenado en el 86. Y eso que tengo vértigo, no está mal verdad? Es una locura lo de esta ciudad, coger 3 ascensores para estar en las nubes y pagar 140 USD por una cena en una habitación privada.
La revolución que está viviendo este país es alucinante, afortunados aquellos que hablen chino porque el paraíso será suyo. Hoy hemos estado en diferentes meetings con empresas locales, y los problemas de comunicación son increíbles, es que ni los traductores entienden bien el inglés.
Sin embargo, son muchos los occidentales que viven aquí, el caso más curioso el de una argentina que lleva 6 años y que canta en una banda de salsa. Me contaba que no da abasto con todas las peticiones que tiene, que sólo hay dos chicas latinoamericanas que canten en todo Shanghai, y claro, están super solicitadas. Pero es posible que la salsa esté tan de moda en Oriente? Pues sí, y la cumbia y la bachata. Por imposible que parezca, me sacan a bailar los chinos estos y es que tienen 1.000 veces más ritmo que yo. Lo de que el ritmo corre por las venas es pura falsa, todo se compra.
Hablando de compras, he caído, me he comprado una camiseta chinorris que seguramente no me pondré nunca. Pero es que las dependientas eran tan serviciales que no podía decirles que no. Es tan chuli-chu!!
Esta noche me da pereza pasar las fotos, llevo cuatro mojitos de más en el cuerpo, así que pongo a las mascotas de las Olimpiadas que son muy monas.
1 comentario:
¡Hola!
Sin ser purista ni gramaticalmente exigente, me encantó la muy fresca forma de narrar tu viaje. Fue algo muy agradable.
¡Saludos!.
A ver cuándo vienes a México (si es que aún no has venido).
Yo soy un poco distinta, en este sitio encontrarás algo de mi perfil y de cómo elegí utilizar este medio, del cual tú no eres tan afecta. A ver qué te parece mi estilo para contar historias...
www.mayaerespuestas.blogspot.com
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