Me niego a envejecer, tengo un cutis demasiado terso como para que me digan que he pasado los 25, ni de coña oiga usted ...
Y me niego a perder el "espíritu Gandía", ese momento en el que te vas de vacaciones por primera vez con tus amigos, primeras borracheras y bailes coreografiados. Yo quiero tener siempre mi Gandía, por supuesto subiendo el listón y tumbando mi cuerpo al sol en lugares mucho más adornados por la naturaleza.
Ay vuelvo de fin de semana revival y vengo nostálgica. Si es que en el fondo seguimos igual que en los años 97 y 98: Amparo con pelo-mal, Sari con sus desventuras amorosas, Fran con sus problemas de piel, Miguel con su felicidad absoluta (jodé es que todo le va bien), y sí ... Raquel con su perro. Algunos han caído por el camino (un minuto de silencio aquí por favor por Elena Moss), pero el núcleo duro sigue.
Pasando de decir cosas como que "son mis amigos del alma", "juntos para siempre"o "nuestros lazos son estrechos de la muerte". Pa qué? Sensiblerías las justas, creo que 24 años de amistad no se pueden comentar en un post, pero sí un fin de semana de felicidad. Y es que pocas veces se puede ser uno mismo, al menos yo no puedo en "esta-mi-torre-de-cristal". Y este fin de semana lo he sido, las 24h del día sin preocuparme por mis actos y sus juicios (bueno sí, sabía que Asi me observaba en cada movimiento de la cocina). Es super difícil coincidir, pero el esfuerzo merece la pena, sobre todo si se vuelve con un bronceado como el mío.
Pero los cambios se notan, en particular si se anuncia la primera boda ... los pelos como escarpias!! Me he pedido ser la coordinadora de vestuario de las auto-impuestas damas de honor, y no defraudaré, lo juro!!
En fin ... sólo me queda una cosa por decir ... ESTAS NAVIDADES GANARÉ YO!!!!!!!